Noticias
Los valores de una vida como pilar de sostenibilidad
Esta no es una imagen generada por IA. Es real. Es mi portátil, conectado en medio de un olivar en Monterrubio de la Serena. Mi perra Luna vigila las ovejas. Yo pienso, diseño, organizo. Así nació VeyVe.
Para liderar un proyecto como VeyVe, donde la sostenibilidad y el desarrollo del mundo rural desde la digitalización son pilares fundamentales, hay que conocer bien los pueblos. Hay que haberlos vivido. Entender a su gente, su trabajo, sus ritmos y lo que realmente necesitan.
La mayoría de startups surgen en grandes ciudades, en entornos con recursos, apoyos y ecosistemas empresariales sólidos. Nosotros nacimos desde la otra orilla: desde un pequeño pueblo de Extremadura, donde cada paso es más difícil, pero también más auténtico. Eso nos ha dado fuerza, capacidad de adaptación y, sobre todo, propósito.
Como muchos niños de mi generación que crecimos en el pueblo, pasé mi infancia ayudando a la familia en el campo. Me encantaba acompañar a mi abuelo: ya fuera recogiendo aceitunas, quitando chupones o quemando ramón, todo se convertía en un juego más para mí.
Desde muy pequeño aprendí el valor del trabajo, el compromiso con los tuyos y lo que cuesta ganarse cada peseta. Pero quizá lo más importante que me enseñaron fue que, muchas veces, más vale maña que fuerza. Lo que puede parecer una obviedad, para mí fue una lección temprana: razonar antes de actuar, pensar en cómo hacer las cosas mejor, y tomar decisiones con cabeza.
Mis padres siempre soñaron con que estudiara, y así lo hice: soy Ingeniero en Telecomunicaciones e Ingeniero en Organización Industrial. Pero nunca me he desligado del campo.
VeyVe no es una idea de laboratorio. Es la respuesta directa a lo que vivimos como habitantes en los pequeños municipios que sufren la despoblación. Es una herramienta pensada por y para el territorio, para dar respuesta tanto a quien vive en estos pueblos como para los turistas que los visitan. Pero esta idea no parte de cero, esta idea nace de un proyecto que con ilusión creamos un grupo de 8 personas, amigos y familiares, todos con un vínculo común, nuestro pueblo.
Un proyecto precioso que la pandemia borró del mapa en su etapa de crecimiento, volviéndose cenizas toda esa ilusión, pero unas cenizas que han sido el abono de Veyve. No es el mismo proyecto, pero si dispone de la misma base, la innovación, la tecnología y la interconexión territorial como principio para luchar contra la despoblación y mejorar la vida de los habitantes del mundo rural.
Hoy en día, también es justo decir que existen ayudas, programas y personas que creen en el talento rural. Nosotros estamos profundamente agradecidos a Extremadura Open Future, que nos abrió las puertas y nos dio alas para demostrar que, con apoyo, también desde lo rural se puede llegar alto. Su confianza nos impulsó a profesionalizar lo que antes era solo un sueño, y hoy es una realidad que crece.
La imagen que ves resume todo esto: campo, tradición, tecnología y visión. Sentado sobre una piedra, con aire limpio, silencio creativo y una red de Oficinas de Turismo Inteligentes en mente. Una red pensada para ser más que un recurso informativo: un motor económico, un punto de unión entre pueblos, y una herramienta para reactivar la economía local desde lo digital y lo sostenible.
Porque crear desde el territorio no solo es posible: es urgente.